top of page
  • Black Facebook Icon
  • Black Instagram Icon

Mi hijo aún no habla bien: ¿Debo preocuparme?

Una guía para padres sobre lo que podemos observar y cuándo buscar orientación si un hijo “aún” no habla.

Una frase que escuchamos a menudo entre padres es:


“Yo también hablé tarde, y aquí estoy… bien.”


Y sí, muchas veces es cierto. Pero también es cierto que hoy sabemos mucho más sobre cómo se desarrolla el lenguaje en los primeros años de vida. Sabemos, por ejemplo, que el cerebro del niño tiene ventanas de desarrollo únicas, y que detectar ciertas señales a tiempo puede hacer una gran diferencia. Por eso, más que preocuparnos, se trata de observar con cariño, actuar con calma y acompañar con información.


Niña pequeña toca sus mejillas con ambos manos durante el tiempo de juego en el preescolar ABCnMe, en Costa del Este, Ciudad de Panamá, Panamá.

¿Cuándo empieza a desarrollarse el lenguaje?

Aunque parezca que el lenguaje empieza cuando el niño dice su primera palabra, en realidad todo comienza mucho antes. Desde el embarazo, el cerebro del bebé ya reconoce sonidos, y en sus primeros meses de vida comienza a formar conexiones que serán clave para el habla, la comprensión y la comunicación.


El oído y el habla están entre las primeras funciones que se activan en el cerebro infantil. Investigaciones de los últimos años, como las de la Dra. Patricia Kuhl (Universidad de Washington), han demostrado que incluso los bebés de 6 meses reaccionan de forma diferente a los sonidos del habla, activando zonas cerebrales que más adelante se usan para hablar y entender.


En otras palabras: el lenguaje empieza a construirse mucho antes de que aparezcan las palabras.


¿Qué puedo observar como mamá o papá?

A continuación, te comparto una tabla simple con algunos hitos comunes del desarrollo del lenguaje entre los 0 y los 3 años. No es para comparar a los niños, sino para darte una idea general de lo que puedes ir notando:


Tabla: algunos hitos comunes del desarrollo del lenguaje entre los 0 y los 3 años.

Edad

Lo que generalmente hacen los niños

0 a 6 meses

Balbucean, emiten sonidos, voltean al escuchar su nombre

6 a 12 meses

Dicen sílabas como “ba-ba” o “ma-ma”, entienden palabras familiares

12 a 18 meses

Dicen entre 5 y 10 palabras, señalan, hacen gestos, siguen instrucciones simples

18 a 24 meses

Usan 20 a 50 palabras, combinan dos palabras (“mamá agua”)

2 a 3 años

Hacen frases de 2 a 3 palabras, preguntan, se les entiende al menos el 50%

3 a 4 años

Usan oraciones completas, narran pequeñas historias, se les entiende el 75% o más

(Fuente: Centers for Disease Control and Prevention – CDC, 2023)


“¿Y si mi hijo todavía no habla?”

Aquí es donde muchos padres se preguntan


¿Será que va lento?

¿Y si es su forma de ser?

¿Debo esperar más tiempo?


No se trata de alarmarse. Lo importante es observar con atención y, si hay dudas, buscar orientación. El lenguaje no se “activa” solo con el tiempo. Se desarrolla con estímulos, vínculos y, cuando hace falta, con acompañamiento profesional.


Hoy, se sabe que el cerebro de los niños es especialmente receptivo a aprender entre los 0 y los 5 años, y que actuar en ese período tiene más impacto que hacerlo más adelante. Si hay señales que te generan inquietud, lo mejor es hablar con su pediatra o con un especialista en lenguaje.


Algunas señales que podrían indicar que es buen momento para consultar un profesional

Sin entrar en etiquetas, ni diagnósticos, estas son algunas cosas que vale la pena observar en tu hijo si aún no habla:

  • No dice ninguna palabra con intención después del año y medio.

  • No señala ni hace gestos para pedir lo que quiere.

  • No responde cuando lo llaman (y no es un tema auditivo).

  • Tiene más de 2 años y no combina palabras.

  • Parece frustrarse al no poder comunicarse.

  • Le cuesta interactuar con otros niños o con adultos.

  • A los 3 años, aún cuesta entenderle la mayor parte de lo que dice.


Lo que sí puedes hacer en casa, todos los días

El lenguaje no se enseña con presión, se construye en la relación diaria. Aquí te dejo algunas ideas simples que puedes incorporar:

  • Habla con tu hijo mientras haces cosas.

    Nombra lo que ves, lo que haces, lo que siente.

  • Hazle preguntas abiertas.

    En vez de “¿te gustó?”, prueba con “¿qué fue lo que más te gustó?”

  • Cántale y juega con sonidos.

    A los niños les encanta repetir rimas, canciones, juegos de palabras.

  • Lee cuentos todos los días

    No importa que no entiendan todo; escuchar palabras y ver imágenes estimula su cerebro.

  • Escúchalo con paciencia

    Aunque aún no hable bien, anímalo a intentarlo y responde con entusiasmo.


¿Y si me dicen que mi hijo "ya hablará cuando quiera"?

Es verdad que cada niño tiene su ritmo. Pero también es verdad que cuando algo no fluye con naturalidad, podemos intervenir a tiempo sin esperar a que “solito se le pase”.


No se trata de etiquetar, ni de decir que hay un problema. Se trata de actuar con amor y con conciencia. A veces, solo hace falta una orientación para saber cómo acompañar mejor ese proceso.


¿A quién puedo acudir si tengo dudas?

  • Puedes hablar con su pediatra, que conoce el desarrollo general.

  • Conversa con sus maestras o cuidadores, que lo ven en grupo y pueden notar diferencias sutiles.

  • Si es necesario, puedes consultar a un fonoaudiólogo, que es el especialista en lenguaje y comunicación infantil.


Pedir ayuda no significa que algo esté mal. Significa que estás siendo proactivo como madre o padre.


En resumen

Cada niño tiene su propio ritmo, sí…Pero también hay señales que vale la pena observar.No se trata de entrar en pánico, sino de actuar con cariño e información.Pedir apoyo es parte de criar con conciencia.


Y si tienes dudas, busca orientación.


¿Te pareció útil esta guía?

Si conoces a alguien que también está atravesando esta etapa, compártela. A veces una conversación a tiempo hace toda la diferencia en la vida de un niño


Referencias:

 
 
 

Comentarios


bottom of page